Botánica. Historia. La Época de los Sistemas Filogenéticos. Wettstein


A principios de este siglo Coulter y Chamberlain (1904) primero y luego Arber y Parkin (1907), publicaron unos trabajos que iban a rebatir las ideas de la escuela engleriana. Dichos autores postularon que el origen de las Angiospermas más primitivas había que buscarlo en un grupo de Gimnospermas, las Bennettitales, en que por plegamientos de los macrosporófilos de un planta monóica se formarían carpelos cerrados, y las hojas estériles de la parte inferior constituirían las piezas periánticas. Por tanto las Angiospermas más primitivas serían hermafroditas y presentarían las piezas dispuestas en espiral: los grupos que en la actualidad poseen estos caracteres en Angiospermas son Ranales y Magnoliales; los grupos con amentos serían derivados. Estas ideas serían el germen para la nueva escuela ranaliana, cuyos más destacados seguidores han sido Bessey, Hutchinson, Soo, Takhtajan, Cronquist y Enrendorfer.

Fue C. E. Bessey (1845-1915) en 1915 el primero en encabezar la escuela ranaliana y en establecer los principios de la nueva teoría opuesta a la pseudántica (teoría euántica), en la que la flor más primitiva sería hermafrodita, periántica y con polinización zoógama; el grupo básico serían las Cicadofitinas. Bessey consideró dos líneas filogenéticas en dicotiledóneas, una con el ovario súpero y otra con el ovario ínfero o semiínfero, considerando además que el ovario ínfero ha surgido varias veces en dicotiledóneas. La base de su clasificación radicaba en un conjunto de caracteres que consideraba primitivos o que habían aparecido antes, resaltando que la diferencia primitivo-versus-avanzado no es equivalente a simple-versus-complejo, ya que se han podido producir reducciones en la evolución.